11 de septiembre de 2017

Se “A-TISA” la Globalización Industrial





El hecho concreto de que las sociedades y países fueran abocados (con b, no con v; ya que dicho dolo trascendió el ámbito jurídico) a abandonar la agricultura y la producción de artesanías de autoconsumo para pasar a depender de manera omnímoda de la producción en serie a escala de industria, es lo que se denomina como revolución industrial, proceso surgido en Gran Bretaña cuyo primer período se dio entre 1760 y 1840 y que está configurado por un fatal tridente en orden de precedencia: 1. El sistema bancario, 2. La producción tecnificada y 3. La comercialización indiscriminada de bienes y servicios.  

Pero lo que en realidad ha significado la revolución industrial, es que se convirtió en el subterfugio necesario para convencernos que dicho fenómeno introdujo por fin el desarrollo y el progreso en la vida humana, y así ocultar lo que realmente significa: que el progreso es la excusa para el desarrollo del caos, la decadencia moderna de la civilización, dado sus desastrosos resultados que nos han llevado a límites como el de explotar madera a mayor velocidad de la que los árboles se puedan recuperar, extraer o contaminar las fuentes hídricas más rápido de lo que los acuíferos se alcancen a reponer, a emitir CO2 al doble de lo que la naturaleza pueda absorber y que un país no industrializado como Colombia, genere 26 mil toneladas de residuos sólidos diarios; un sistema que produce basura nueva y etiquetada en serie para ser consumida por millones de trabajadores y compradores, a quienes nos hacen creer que pagamos con dinero, lo que en realidad compramos con la energía y horas de vida que nos consumen a diario para obtenerlo. 

Con la revolución industrial se introdujo la globalización, que es el hecho concreto de considerar el planeta entero con todas sus especies -entre esas la humana, principalmente-, como un producto de compra-venta y a la vez como un solo mercado global (de ahí su nombre) de libre intercambio comercial de bienes, servicios, trabajo y capital. El mecanismo para cristalizar la globalización son los Tratados de Libre Comercio (TLC´s), y fue la Revolución Francesa financiada por la misantrópica familia judeoalemana Rothschild -con su mascarada de derechos revestidos de libertad, igualdad y fraternidad-, la que insertó el Estado leseferista del libre comercio, lo que abrió la puerta a que los modernos TLC´s saqueen países enteros sin dios ni ley, esto es, el expolio legalizado de sus recursos minerales y la quiebra de las micro, pequeñas y medianas empresas nacionales. Ahora, el drama que se cierne sobre Colombia se puede avisorar en los 16 TLC´s firmados entre los gobiernos Uribe y Santos, que globalizaron la entrega de la nación a favor de más de 55 países, teniendo en cuenta que algunos de dichos tratados han sido convenidos con bloques regionales como la Unión Europea y la Alianza del Pacífico.

A esto se suma el Acuerdo de comercio en servicios -TISA- (por su sigla en inglés), fraguado en el mayor secreto por 50 países y que ha quedado en evidencia gracias a WikiLeaks como un arma de las transnacionales para la dominación financiera global, busca la privatización absoluta de todos los servicios públicos o de utilidad pública, bajo la concreción de un mercado de jurisdicción supranacional libérrimo, sin barreras constitucionales, jurídicas, arancelarias y financieras, y lo peor, una vez firmado, ningún país podrá sustraerse de tales compromisos, lo que atiza la tiranía para que los arquitectos del Nuevo Orden (caos) Mundial, asuman el control absoluto de las naciones, cumpliendo así el Protocolo N° IV de los sabios sion. Conspiración patrocinada por empresas como JP Morgan Chase and Company, Microsoft, Walmart, Fedex, Visa, entre otras.

Hoy, la globalización y sus instituciones (FMI, BM, BID y OMC) son la cabeza de oro de uno de los cinco poderes que someten al mundo y crucifican al ser humano en la mátrix de dicho sistema de muerte: el económico, el religioso, el político, el militar y el de los medios de comunicación que enquistan en la mente humana, toda esta mentira y barbarie que ‘a-TISA’ la Globalización Industrial.



Por:
Arturo Velásquez
Consultor Internacional de Organizaciones Sociales.  
Investigador.
 

3 comentarios:

  1. Una gran verdad que ya no se puede seguir ocultando, el nuevo orden mundial es inminente.

    Excelente pluma.

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  2. Muy bueno el articulo, recordemos que detrás la globalización vienen aplicando las estrategias de manipulación mediática que cita Noam Chomski , muy disimuladamente hacen sus diabluras en contra la humanidad

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  3. Gracias por la excelente exposición. Es hora de despertar...tocar corazones, mentes y consciencias para generar un cambio en la humanidad!

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