29 de octubre de 2016

Paz y Uribismo: palabras antónimas






Como ya es sabido, Uribe pretende dilatar el proceso de paz hasta las elecciones presidenciales de 2018, pues con seguridad el Centro Democrático lanzará un candidato. Su actuar es evidente y lo ratifica día a día.


¡Bien por Santos!, quien recibió las “propuestas” de renegociación hasta el jueves 20 de octubre. Eso disparó la ira de los uribistas, porque ponerles plazo es cortarles el saboteo que pretenden hacer.
Algunas de las supuestas propuestas de mejora son las mismas que ya se contemplaban en el acuerdo, y otras son totalmente descabelladas e inviables, por ejemplo:

Pretender el castigo de guerilleros con cárcel, pero otorgar impunidad a los agentes del estado, militares y civiles como ganaderos, empresarios o terratenientes que financiaron paramilitares y despojaron tierras; otras como la NO participación en política de los ex-guerrilleros (punto totalmente absurdo, ya que este proceso se hace precisamente para que la guerrilla haga política sin armas y por lo tanto se frene la violencia fratricida).

Otra propuesta es cambiar el punto de Desarrollo Agrario Integral, donde se les devolverá tierras usurpadas a los campesinos (este punto molesta mucho al uribismo, es más, ya han radicado proyectos de ley antirestitución) (1); otra es que se les dé impunidad (“alivio judicial”) a militares causantes de falsos positivos y demás crímenes graves como alianzas con paramilitares, violaciones, torturas, desplazamiento forzado, etc; una más consiste en que los acuerdos no se introduzcan al bloque de constitucionalidad ─para fácilmente tumbarlos con cualquier decreto o ley que no conlleve mayor complejidad en el trámite legislativo─.

Como podemos analizar, son pretensiones absurdas ya que van en contra de los acuerdos internacionales para la cesación de conflictos. Esto ni siquiera es cuestión de que las Farc lo acepten, se trata de que no lo admiten los tratados internacionales. No lo acepta la Constitución Colombiana ni la CPI ni la ONU ni la Comunidad Internacional, porque lo que Uribe quiere es otorgar impunidad, la misma que tanto “rechaza” cuando no le conviene; hasta se contradice proponiendo un indulto a guerrilleros rasos, el cual siempre rechazó antes de la “victoria” (bajo fraude al sufragante) (2) del NO en el plebiscito.

En mi opinión, Santos debe implementar lo más pronto posible el acuerdo de paz haciendo uso de los derechos que la Constitución le otorga por ser el presidente. Él tiene el deber de buscarla y nosotros el derecho a disfrutarla, más aún cuando es el Nobel de Paz 201

No se debe dejar chantajear ni caer en el juego dilatorio que plantea el Centro Democrático y tampoco debe repetir el error de confiarse en una probable repetición del plebiscito (o cualquier otro método de refrendación que se dé); lo que debe hacer es tomar un tiempo prudente para hacer la respectiva pedagogía de los nuevos acuerdos que surjan luego de escuchar, analizar, interpretar y acoger (en la medida de lo posible) las propuestas de los sectores de NO, desde luego, tras la aprobación de la otra parte dialogante, que son las Farc.



La pedagogía debe corregir los errores de la anterior campaña, ser efectiva, llegarle a la gente de los sectores menos educados de la sociedad, para así NO dar cabida a la burda manipulación o el engaño de parte de sectores que se oponen al proceso (quizá el único método que tuvieron y tienen para su obtener su “victoria”).

Si Santos cae en ese juego dilatorio, le dará amplio margen de maniobra al uribismo y lanzará candidato a presidente con la bandera de la paz, es más, ya ha perfilado a tres de sus “buenos muchachos”: Holmes, Zuluaga y Duque (3), porque Uribe al fin se dio cuenta de que la guerra no la ganó ni la ganará y que el pueblo en su inmensa mayoría pide paz; me atrevo hasta a especular sobre el lema de campaña, será algo así como: “Por una verdadera paz, X presidente“, o “Paz es justicia, X presidente” o cualquier eslogan que —bajo engaño— prometa un “nuevo” y “mejor” proceso, pero lo que realmente esconderá es el machete con el que darán muerte definitiva al anhelo de la mayoría de colombianos: La paz.

El uribismo y la paz no pueden ir de la mano: se contraponen, chocan, se excluyen, se dispersan, se aniquilan, porque el uribismo es una fuerza (oscura) que descansa y se acopla en la desmedida ignorancia de sus seguidores y se apalanca en la guerra, en el delito, en el crimen, en la división y el enfrentamiento entre gentes de un mismo país para anclarse en el poder estatal. Así han perpetuado la impunidad que los cubre —haciendo uso de todo tipo de triquiñuelas con el “poder que da el poder”— especialmente la de su jefe, quien temeroso de las verdades que surgirán a flote con el proceso de La Habana, hace todo lo posible para frenarlo, aunque su mayor anhelo es romperlo definitivamente sin reparar en el perjuicio causado al pueblo al que dice amar.


Uribe siempre buscará una rendición de las guerrillas, no un proceso negociador de paz verdadera, eso iría contra sus intereses, (4) por eso Paz y Uribismo son palabras antónimas.



(1) http://www.elespectador.com/noticias/politica/el-proyecto-sobre-legalizacion-de-tierras-enfrentara-go-articulo-661445

(2) http://www.wradio.com.co/noticias/actualidad/denunciaran-a-parlamentarios-del-centro-democratico-por-supuesto-fraude/20161007/nota/3267750.aspx

(3) http://www.elheraldo.co/politica/duque-holmes-y-zuluaga-posible-comision-del-no-para-dialogos-con-gobierno-uribe-290296

(4) http://conlaorejaroja.com/el-temor-no-deja-en-paz-a-uribe-y-uribe-no-deja-en-paz-a-colombia/



Tomado de la fuente: http://conlaorejaroja.com/paz-y-uribismo-palabras-antonimas/






22 de octubre de 2016

La ONU establece uso del chip para identificar a toda la humanidad


La ONU planea que para el año 2030, cada persona cuente con una identificación biométrica, que será válida en todo el mundo. La información de cada ser humano será almacenada en una base de datos universal, ubicada en Ginebra, Suiza.

La disposición de la ONU está dirigida a todos los gobiernos del mundo, quienes impondrán la tarjeta de «Identificación Biométrica Universal» a sus ciudadanos. «Este nuevo programa es un modelo para el “Nuevo Orden Mundial”, y si penetran en los sub proyectos para estas nuevas metas globales, encontrará algunas cosas muy alarmantes», publica The Economic Collapse.
Las Naciones Unidas ha implementado este proyecto entre los refugiados que llegaron a Europa. El sistema recoge faciales, iris, y los datos biométricos de huellas digitales, estableciéndose en la única documentación oficial para los refugiados. La información se enviará a una base de datos central en Ginebra, permitiendo eficazmente su seguimiento.
Según un informe de Find Biometrics, las autoridades esperan que esta tecnología les permita alcanzar la meta de tener este tipo de identificación para hombres, mujeres y niños del planeta, al alcance de sus manos en 2030.

Esta iniciativa para el desarrollo, fue lanzada originalmente por el Banco Mundial, que trabaja con la ONU y otras instituciones para conseguir la «identidad legal» en manos de todos. El objetivo es garantizar una identidad legal y única, habilitando los servicios basados en ID digitales para todos.
«Qué pasaría si alguien se niega a este nuevo sistema de “identificación legal”, sin duda descalificaría para ocupar un puesto de trabajo, obtener una nueva cuenta bancaria, solicitar una tarjeta de crédito, calificar para una hipoteca, recibir cualquier forma de pago del gobierno, etc. En ese momento, cualquier persona que se negó a tomar un “ID universal” se convertiría en un despreciado de la sociedad», dijo Michael Snyder.
«Lo que la élite quiere es asegurarse de que todo el mundo esté “en el sistema”, el cual ellos controlan y que manipulan para sus propios fines. Esa es una de las razones por las que está desalentando el uso del dinero en efectivo en todo el mundo», concluyó Snyder.

4 de octubre de 2016

Divide y vencerás, una estrategia política generalizada




Divide et impera, frase de dudoso origen atribuida al dictador y emperador romano Julio César, resume la estrategia con la que los gobernantes de nuestra nación y quienes aspiran a serlo nos dirigen y alientan. Su plan consiste en indisponernos a los unos contra los otros. Consiguen su objetivo enfrentando a distintos colectivos, o echando a la sociedad en general encima de algún grupo en particular. Sobran ejemplos de ello y su número aumenta a medida que se acerca cualquier tipo de convocatoria electoral en la que se jueguen el puesto. En esta campaña se calienta la lucha de clases, al igual que la de maestros versus el interés general, funcionarios contra resto de la sociedad, ateos contra creyentes, Costeños contra Cachacos, farmacéuticos contra pacientes, enfermos contra sanos, y un largo etcétera que acabará en el todos contra todos si no le ponemos remedio.
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La maniobra puede calificarse con distintos adjetivos excepto inocente, fortuita o casual. Ningún partido político tiene la exclusiva, todos se apuntan a practicarla. Se ejecuta a pecho descubierto, sin sutileza alguna. Ha sido muy premeditada y se vocea por todos los medios de comunicación. Su objetivo es que los ciudadanos levantemos el dedo acusador los unos contra los otros, llegando incluso a convertirnos en jauría humana a la caza de quien los politicastros indiquen.  Con ello tratan de desviar nuestra atención de la nube de miseria y podredumbre que les envuelve. Todo con tal de evitar que los gobernados les señalemos y les expulsemos, por su demostrada inepcia e ineficacia, de sus cómodas poltronas, de sus pensiones en muchos casos vitalicias, de las regalías que disfrutan, de las prebendas asociadas al cargo, de los despachos públicos que utilizan como trampolines para futuras hazañas privadas.

Todo para crear un tótum revolútum donde se oculte a quienes afean su negligencia, su incapacidad de llevarnos a puerto alguno; donde se apague la voz de quien grite que el rey está desnudo. Que no se vea cómo, mientras nos enseñan una mano vacía o mientras señalan a los presuntos culpables de sus desmanes, nos roban con la otra, nos esquilman todo lo necesario para mantener su lujo presente y futuro y pagar su bienestar pasado. Sin ningún pudor echan a la tropa a luchar entre si, carne de cañón. Cuando las bajas lleguen al límite de lo soportable, ya llegarán a un acuerdo (pacto de estado y similares) para repartirse la tarta que quede.

Nos esconden lo que se han garantizado
¿Con qué derecho nos dicen que hay que cumplir la más básica de las leyes del mercado como es pagar lo que se compra, cuando la deuda de los gobiernos a todos los niveles ha superado todos los límites? Se han gastado lo que no tenían y mantienen a un número ingente de familias endeudadas pues no cobran lo que se les debe. Marcan como rico a quienes ellos deciden y cuelgan un sambenito y una nueva carga a ahorradores de toda una vida mientras los plutócratas y acaudalados de verdad, a quienes deben favores y de quienes esperan su favor, se mofan de una fiscalidad que no les molesta. Gran parte de la casta política presume de no tener coche, casa o grandes ahorros. No los necesitan. Les prestamos coches y pisos oficiales y les garantizamos buenos sueldos durante años cuando no para toda la vida.
Nos dicen lo que tienen (bien ganado estará para la mayoría, no lo dudo) y nos esconden lo que se han garantizado o se van a procurar en forma de asesoramientos, consejos de administración bien pagados o descarados tráficos de influencias. Dicen que están al servicio del interés general cuando realmente se están sirviendo de su cargo. También nos cuentan que se lo han merecido por los servicios prestados, nos relatan las dificultades de su oficio, los riesgos asumidos, lo que han abandonado, los sacrificios realizados. Suena al argumentario que pretende justificar las escandalosas remuneraciones de altos ejecutivos de grandes empresas (en su mayoría concesiones públicas privatizadas, cuando no monopolios u oligopolios plagados de políticos y ex-políticos). Nunca he visto que se pruebe a pagar la mitad de la mitad y ver cuántos quedan. Apuesto a que, aún así, la gran mayoría no se mueve del asiento.
Tienen miedo de que nos unamos
Estos políticos se aprendieron bien la lección que decía que el pueblo unido jamás será vencido (algunos coreaban la frase sin cesar). Hacen lo posible para fomentar la desunión. No les interesa un Fuenteovejuna real, prefieren seguir teniendo derecho de pernada sobre una ciudadanía fragmentada, con intereses supuestamente contrapuestos. No quieren, como ha ocurrido en Islandia, un pueblo cohesionado que señale a los culpables, no ya de esta crisis, sino de su gestión. No quieren que, todos a una, acabemos con ellos. Tienen miedo de una nación que se revuelva contra el sistema que han apuntalado, donde quien la hace no la paga, donde se tira la piedra y se esconde la mano, donde los corruptos nunca devuelven lo robado. Donde, sin ningún pudor, quienes tienen el honor de servir a su pueblo, acaban sirviéndose de éste para su gloria y beneficio futuro, a las órdenes de intereses privados muchas veces contrarios a los del país. Donde decir que el verdadero liderazgo implica vocación de servicio suena hasta cursi.
Quizás sea el momento de recordar lo que Sila, otro dictador romano, dijo a Cicerón en La Columna de Hierro de Taylor Caldwell: “Consideremos los políticos. ¿Hay hombres más vanos que los que gozan de un poco de autoridad y pueden pavonearse antes quienes los han elegido? ¿Hay alguien que pueda vanagloriarse de ser más ladrón que estos representantes del pueblo, alguien que no venda su voto por el honor de sentarse a la mesa junto con los poderosos? ¿Quién es más traidor a un pueblo que quien jura que lo sirve? ¡Míralos! ¿Crees que van a dejar de llenar sus arcas por mucho que les grites que hay que salvar Roma? ¿Van a dejar sus cómodos puestos de mando en nombre del pueblo y a servir a los ciudadanos que los eligieron sin temor o favoritismo? ¿Van a exigir que se respete la Constitución y se negarán a aprobar una ley que favorezca sus intereses? ¿Van a gritar antes ¡libertad! que ¡privilegio!? ¿Van a exhortar al electorado a que practique de nuevo la virtud? ¿Se van a encarar con la plebe de Roma para decirle: Portaos como personas y no como un rebaño? ¿Encontrarás a uno solo de éstos entre los representantes del pueblo?”. A todas estas preguntas, el brillante orador y filósofo respondió con un lacónico "No, señor".
Lo dicho; antes de votarles, ¡mirémosles!

2 de octubre de 2016

Las víctimas votaron por el Sí



Mientras el país termina de asimilar los resultados del plebiscito de este domingo, las cifras empiezan a permitir algunas conclusiones sobre cómo votaron los colombianos en las diferentes regiones de Colombia.

Y un dato que seguramente dará de qué hablar acaba de surgir: justo en los lugares del país más golpeados por la violencia, el Sí ganó con contundencia.

Esto lo muestran las cifras de votaciones en municipios históricamente asediados por el conflicto en Cauca, Guaviare, Nariño, Caquetá, Antioquia, Vaupés, Putumayo, Meta y Chocó.

Los números que más saltan a la vista son los de Bojayá, la población del Chocó que vivió uno de los momentos más traumáticos de la guerra y que recientemente participó de un acto de perdón con los miembros del Secretariado de las FARC. En mayo del 2002 un enfrentamiento entre guerrilleros y paramilitares mató a 79 personas en una iglesia de ese municipio. Justo allá, este domingo 96 % de la población votó por el Sí, y solo 4 por ciento restante por el No.

En Miraflores, Guaviare, donde en 1997 las autodefensas asesinaron a 12 personas y desplazaron a más de 300, el Sí ganó con 85 % de los votos.

Este es el listado completo de cómo votaron las víctimas. Para ver los horrores de la violencia que golpearon a cada lugar, haga clic en el vínculo.

Bojaya, Chocó: Sí: 96%, No: 4%

Caloto, Cauca: Sí: 72,9%, No: 27%

Cajibio, Cauca: Sí: 71,1%, No: 28%

Miraflores, Guaviare: Si: 85%, No: 14%

Silvia, Cauca: Sí: 73%, No: 23%

Barbacoas, Nariño: Sí: 73%, No: 26%

Tumaco, Nariño: Sí: 71%, No: 28,8%

San Vicente del Caguán, Caquetá: Sí: 62%, No: 37%

Apartadó, Antioquia: Sí: 52%, No: 47%

Mitú, Vaupés: Sí: 77%, No: 22%

Valle del Guamuez, Putumayo: Sí: 86%, No: 13%

La Macarena, Meta: Sí: 73%, No: 39%

Puerto Asís, Putumayo: Sí: 57%, No: 42%

Turbo, Antioquia: Sí: 56%, No: 43%

Fuente: http://www.semana.com/nacion/articulo/plebiscito-por-la-paz-victimas-del-conflicto-votaron-por-el-si/496571